La experiencia del último año de crisis debía servir para constatar que, pese al mercado único y al euro, es muy difícil adoptar medidas anticrisis a escala europea. La Unión Europea ha tenido que conformarse con “coordinar” políticas nacionales y eso es muy insuficiente. También debía hacernos pensar en nuestra influencia internacional.
A pesar de tener muchas “sillas” en el G20, nuestro peso real en las decisiones que se han tomado ha sido muy inferior a otros miembros, como por ejemplo Estados Unidos y China, ambos con menos PIB que la Unión Europea, pero con mayor influencia.
Basta ver que las transferencias bancarias o no se aprobaron o no se están aplicando. El Tratado de Maastricht preveía la creación de la UEM, es decir, la Unión Económica Monetaria.
Urgen políticos comunes en los ámbitos energéticos, fiscal y laboral, en relación con el PIB Europeo, así estimular políticas en el ámbito de la investigación y grandes infraestructuras paneuropeas. Pero aquí vemos que mientras en Estados Unidos la Unidad monetaria representa casi un 20% del PIB en la Unión Europea los fondos de colación no llegan ni al 1% del PIB, así había que aumentar los fondos europeos, pero sin incremento de la carga fiscal. Ya vimos que el parón de la construcción europea significa dejar las cosas a medias y en una situación muy complicada.
Por lo que o bien damos un paso adelante o retrocedemos, pero pensemos que la marcha atrás, además de ser muy mala, es imposible, el Euro nos ha ayudado mucho y seguirá haciéndolo, abandonarlo sería suicida y para comprobarlo basta con observar la situación de los que están fuera, así tenemos que seguir hacia delante.
Así debemos exigir a los miembros que se comprometan a cooperar con este proyecto, deberíamos aplicar mecanismos de cooperación reforzada que el Tratado prevé y así podríamos dar un empujón a la progresiva unificación de las políticas económicas de los estados miembros.
Hace unos días leí en un periódico, en sus primeras páginas que el FMI dice que España tardará muchos años en salir de la crisis más que el resto de los países europeos y parece una gran verdad por lo que estamos viendo, pero yo creo que nuestro trabajo será más complejo y más largo que el de los demás, pero también, nos enteramos más tarde, y debemos de proponer a este gobierno que tome una actitud más proactiva, que intente ir deprisa hacia la salida de la crisis, pero necesitaríamos tomar medidas urgentes y respetando la sostenibilidad, echando la crisis al fonde de los océanos.